
Syd says:
Disclaimer: I’m a Cyborg, But That’s OK es el primer filme de Park Chan-Wook que veo, así que quizás no sea muy objetiva en hablar sobre ella. Tengo claro que no es el filme que mejor define la labor de Park Chan-Wook; ya Google me dijo que no es su estilo usual.
El filme trata sobre Young-goon, una muchacha que es internada en una casa de crazies porque piensa que es una ciborg.

Pero en realidad es mitad búho.
Honestamente, me encantó. Es una película hermosísima e interesante. I’m a Cyborg, But That’s OK me recordó bastante a Amélie, por eso de ser un love story repleto de realismo mágico, ser protagonizados por mujeres y por las tomas surreales que parecen componer a ambos filmes. A las películas rositas les huyo como la plaga, pero esta película, aunque bastante cutesy (ES un love story), no fue nada de empalagosa. Me mantuvo sonriendo y, aunque es bastante light, no carece de profundidad. Estoy segura de que toda persona que la vea, se identificará con algun personaje.
Park Chan-Wook juega mucho con los visuales: todo es delicado y mágico o real e industrial. Dulce para los ojos.

¡Qué manicomio más lindo, mano! Y más lindo aún es el poder ver el manicomio en su totalidad, gracias a una toma aérea (la cual me dejó con la boca abierta), y más lindo aún es el darte cuenta que todos los paisajes hermosos y localizaciones fantásticas que saturan a esta película son, en su mayoría, productos de la imaginación de los crazies ahí internados. Tú, como espectador, estarás toda la película brincando de delirio en delirio.
Park Chan-Wook es un veradero visionario. Cada toma en esta película es diferente a la anterior, cada escena aporta algo a la película y está compuesta de sólo los colores más hermosos disponibles en la paleta de Chan-Wook. Hasta los props eran obras de arte.

¡Quiero este libro!
Quién sea que haya hecho el casting para esta película: ¡te mereces un Premio Nóbel! Los actores encajan perfectamente con sus personajes. Y el que escribió el libreto (Park Chan-Wook & Jeo Seo-Gyeong): ¡también mereces un premio! Cada personaje, fuese principal o secundario, tenía un trasfondo especial, único y completamente idiosincrático. El actor que tuviese alguna línea en esta película, tenía también historias de vida que le añadían profundidad. El diálogo es rarísimo y divertido, aunque un poco rough por eso de que es una película coreana y todas las traducciones sufren.
Young-goon (Su-Jeong Lim), es la cangri. Debería existir un adjetivo para algo que es adorable y creepy a la misma vez. Esa sería la palabra para describir a Young-goon, quien habla con los electrónicos gracias a la caja de dientes de su abuela, la cual le otorga esos poderes. Y además de eso es un killing-machine, diseñada para masacrar a doctores. Si eso no la hace una badass…

La cangri.
Rain, el actor que hace de Park Il-Sun: tremendo knight in shining armor. Young-goon y Park son oficialmente de mis parejas favoritas. Su amor es sano e infantil. Se espían el uno al otro, se comunican por teléfonos hechos de vasos de papel. ¿Y lo mejor de todo? Ni un sex scene. No fue necesario. ¿Gente sin ropa, insinuaciones o diálogo lascivo? Inexistentes en esta película.

Es interesante el ver la locura interpretada de una forma tan mágica y bonita. Park Chan-Wook es un verdadero artista por haber sido capaz de presentar algo tan sorpresivamente común en una forma no morbosa, extrema o Hollywood. En realidad es refrescante el ver estos temas representados tan coloridamente. Incluso, son las personas ‘normales’ los que actúan de forma irracional en esta película, como la mamá de Young-Goon, quien parecía tener una intolerancia a la felicidad ajena.

Sinceramente, no tengo nada que criticar de esta filme. Me motivó a ver más filmes de Park Chan-Wook y la recomiendo grandemente. Y uno de los kissing scenes más cabrones del cine toma lugar en esta película.
Absolutamente adorable e ingeniosa.
4.5/5


